¿Sabes qué es un Ataque de Panico?¿Alguna vez lo has vivido?

Un ataque de panico es un episodio repentino de miedo intenso que provoca reacciones físicas graves cuando no existe ningún peligro real o causa aparente. Los ataques de panico pueden provocar mucho miedo. Cuando se presenta, puedes sentir que estás perdiendo el control, que estás teniendo un ataque cardíaco o, incluso, que vas a morir. A pesar de que los ataques de panico en sí mismos, no ponen en riesgo la vida, pueden provocar mucho miedo y, afectar de manera significativa tu calidad de vida

Los ataques de panico suelen comenzar de forma súbita, sin advertencia. Tienen muchas variantes, pero los síntomas suelen alcanzar su punto máximo en cuestión de minutos. Después de que  desaparece, puedes sentirte fatigado y exhausto.

Los ataques de panico suelen comprender alguno de estos signos o síntomas:

Sensación de peligro o fatalidad inminente

Miedo a perder el control o a la muerte

Taquicardia y palpitaciones

Sudor

Temblores o sacudidas

Falta de aliento u opresión en la garganta

Escalofríos

Sofocos

Náuseas

Calambres abdominales

Dolor en el pecho

Dolor de cabeza

Mareos, sensación de desvanecimiento o desmayos

Sensación de entumecimiento u hormigueo

Sentimientos de irrealidad o desconexión

Uno de los peores aspectos es el miedo intenso a que se repitan. Ese miedo puede ser tan fuerte que puede hacerte evitar determinadas situaciones en las que podrían ocurrir.

Si tienes síntomas de ataque de panico, busca ayuda médica lo más rápido posible, si bien  son sumamente incómodos, no son peligrosos. Sin embargo, son difíciles de controlar por cuenta propia y pueden empeorar si no se tratan.

Los ataques de pánico que suceden durante la noche (nocturnos) pueden presentarse sin un desencadenante aparente y despertarte del sueño. Al igual que con los ataques de pánico diurnos, puedes tener sudoración, frecuencia cardíaca rápida, temblores, falta de aire, respiración excesiva (hiperventilación), sofocos o escalofríos, y la sensación de que algo muy malo va a suceder pronto.

Por lo general, los ataques de pánico nocturnos duran solo unos pocos minutos, pero puede llevar un tiempo calmarse y conciliar nuevamente el sueño después de un episodio. Las personas que sufren ataques de pánico nocturnos también suelen tenerlos durante el día.

Fuente Mayo Clinic