Escapar no es el Camino

Escapar no es el Camino

Si haces un viaje al pasado cuando has terminado una relación, cuando te has separado o divorciado de tu pareja, ¿Qué es lo primero que viene a tu mente?… probablemente lo primero sea, como conociste a esa persona de la cual te enamoraste o creíste enamorarte… después, quizá, como fue creciendo esa relación hasta que decidieron comenzar una vida juntos, ¿Que paso, como sucedió, cual fue la razón por la que se termino?…

Lo que sucede es,que la mayoría comienza a culpabilizarse, a sentirse responsable de la ruptura, nos quedamos con un sentimiento de carencia, de falta de confianza, de desamor hacia nosotras y comenzamos a flagelarnos, nos invade un sentimiento de soledad, no nos permitimos vivir el duelo de la separación, darnos la oportunidad de expresar el dolor, el sentimiento de pérdida y soltar… 

El mejor camino para vivir este proceso y afrontarlo, es recordar cual fue la razón por la que decidí unirme a esa persona, ¿Estaba enamorada, lo hice por cumplir la ilusión de mis padres, por un condicionamiento social, porque tenía que hacerlo, porque quería escapar de casa?, que me empujo a decir ¡Si acepto!, cuando eres honesta contigo y te respondes estas preguntas, en ese momento vas a dejar ir esos sentimientos de tristeza, de frustración, vas a dejar de sentirte víctima… 

¿Que va a suceder? Simplemente vas a tomar consciencia de que fue lo mejor que pudo sucederte. Por alguna  razón esa persona llegó a tu vida, es el momento de darle las gracias y preguntarte que aprendiste de él o ella, que enseñanza te dejo el haber compartido parte de su vida…

Es el momento de retomar lo que en algún momento dejaste pendiente, es el momento de tener un reencuentro contigo, es el momento de comenzar a amarte, de vivir no de sobrevivir, sin importar cuantos años estuviste en esa relación, sin importar tu edad,» La única persona capaz de dirigir tu vida eres TU»…