Síndrome del Nido Vacío

¿Qué es el Síndrome del  Nido Vacío?

Es una etapa que se produce cuando los hijos se van de casa, la sensación de soledad que los padres perciben cuando uno de sus hijos decide abandonar el hogar

Aunque se puede dar por igual en ambos padres, suele ser más frecuente en la madre. Al ver y sentir la casa totalmente en silencio, entra en una fase de tristeza y reflexión sobre su vida. Frases como “ se siente vacía la casa”, “tanto silencio me agobia”. Estas mujeres han estado toda su vida pendientes de cuidar y mimar a sus hijos, de formar una familia, sin embargo ahora tienen demasiadas horas vacías

Suelen aparecer síntomas como, la tristeza, la soledad, sentimientos de vacío, de impotencia, incluso de culpa, falta de concentración, fatiga, incapacidad para disfrutar y preocupación excesiva. Esto dependerá de cada persona, de la relación que se haya vivido en el hogar

Algunos estudios recientes sugieren que la calidad de la relación paterno-filial es crucial, que haber desarrollado y mantenido una buena relación entre padres e hijos ayuda a prevenir el problema, porque la transición (después de que se marchan los hijos) es más llevadera psicológicamente para los padres

Por mucho que duela, los padres deben tener la suficiente sensatez para animar a sus hijos a utilizar sus propias alas, es decir, sus herramientas y capacidades personales y, al mismo tiempo,ser conscientes de su dolor, es muy importante tratar de no caer en la victimez o en la manipulación para retrasar el periodo en el que los hijos deciden empezar a vivir su propia vida. Lo mejor es ser honestos y expresar los sentimientos de dolor y de tristeza, siendo muy cuidadosos  y responsables para no caer en el chantaje, los hijos no son tontos y lo detectan con facilidad

Si hasta este momento los padres han puesto todo el sentido a sus vidas en la crianza de sus hijos, es momento de  retomar el camino sin ellos a su lado y buscar nuevos incentivos para sí mismos. Reencontrarse con su pareja; viajar; generar vínculos con otras personas; realizar acciones altruistas; inscribirse a clubes, talleres, deportivos; cuidar de su salud, su mente y su espíritu; estudiar una nueva carrera, iniciar un nuevo negocio…

Es responsabilidad de los hijos emprender el vuelo y resolver sus vidas con sus propios recursos. Es responsabilidad de los padres encontrar la manera de darle un nuevo sentido a sus vidas sin la presencia en casa de los hijos, pues ya no serán ellos el centro de su vida.